de Amy Heckerling
con Alicia Silverstone, Stacey Dash, Brittany Murphy, Paul Rudd
100 Minutos
Apta para todos los públicos
Imagina que estás en 1995 y decides adaptar Emma, de Jane Austen, pero ambientándola en un exclusivísimo instituto privado de Beverly Hills. No sé qué edad tendrás, persona que lee esto ahora mismo, pero en 1995 semejante idea apuntaba a desastre total en taquilla y todavía más entre el público joven. Y sin embargo, ocurrió el milagro. Fuera de onda (Clueless) no solo fue todo un éxito sino que, además, no tardó en convertirse en eso que llaman “una peli de culto” gracias a un viaje por carreteras conocidas pero con desvíos inesperados. Sí, las protagonistas son unas pijas californianas de manual, pero no nos lanzan a querer entonar la Internacional Comunista con violencia. Sí, el papá de Cher (Alicia Silverstone) es un abogado de éxito, pero no es imbécil, no es un padre ausente, es, en definitiva, lo que es esta pequeña maravilla made in the 90s: una sacudida contra los prejuicios. Porque en plena fiesta cínica, ultrairónica y desencantada de la Generación X, Fuera de Onda no duda en reírse de las costumbres, neuras y credos pijo-californianos de sus personajes al mismo tiempo que los humaniza a través de esos mismos tics y obsesiones de clase. No son una diana fácil con la que autocomplacernos durante hora y media en la sala. Es justo lo que el Gran Cine consigue, ese que dicen que solo está en las listas del Sight & Sound y del Cahiers y en las mismas cuentas de Twitter de siempre.
Pero se equivocan: esta peli es otro gran y bastardo ejemplo de ello y en esta ocasión lo vamos a celebrar acompañados de Inés Hernand.